Cuando un comercial se va
- Sus contactos están en su iPhone, no en tu CRM. Esa cartera se va con él.
- Los clientes que firmaron contigo recuerdan a "Juan", no a tu marca. Si Juan llama desde la competencia, escuchan.
- Cada comercial se presenta como puede: una tarjeta de imprenta antigua, un LinkedIn personal, nada. La imagen de tu marca cambia de visita en visita.
- No sabes a cuántas casas ha visitado, qué leads ha generado ni qué interés ha despertado. Sin datos no hay decisiones.